Cómo saber si la decisión que vas a tomar es correcta

 

En esta época en la que los medios y las redes nos bombardean con mensajes idílicos, personas exitosas, guapísimas, de sonrisas perfectas, con vidas perfectas y casas perfectas…

Con mensajes estilo “Tu puedes”, “Si eres un fracasado, es porque quieres”, “Cambia de vida así de fácil”, “Hazte millonario en 4 días”…

Y todo este tipo de mensajes bonitos y fáciles para el oído.

Lo que no nos cuentan es lo que hay detrás.

En realidad, ni son vidas perfectas, ni les ha sido fácil llegar hasta ahí.

Se está creando un sentimiento de fricción interna en nuestras mentes y conciencias.

Porque, si tu quieres… ¿Por qué no lo has conseguido? ¿Es que hay algo que estás haciendo mal? ¿Tan horrible eres?

No, tranqui, pero esa sensación miserable y de frustración se apodera de ti. Te entiendo.

 

UNA DOSIS DE REALIDAD

Lo que te voy a decir no es bonito, ni popular. Pero es lo que hay: quiero ser sincera.

La realidad es que es necesario recorrer el camino uno mismo para llegar hasta esa meta.

Sea cual sea tu meta.

Y caerse, y levantarse. Una y otra vez.

Porque es en el camino donde aprendes, donde creces, donde desarrollas tus capacidades. Es lo que te convertirá en la persona digna y merecedora de lo que te llegue.

No existen atajos.
Ni pastillas mágicas.

Sí existe el trabajo.
La persistencia.
El foco.
Una motivación profunda que te hará esforzarte para seguir adelante.

Dar unos pasos, rectificar, seguir avanzando, caerse, rectificar, seguir avanzando, pequeño éxito, seguir avanzando, equivocarte, rectificar, seguir avanzando… y ya no serás la misma persona, y comenzarás a tener resultados diferentes.

Así que, para este proceso, comparto contigo estas ideas que pueden ayudarte en tu camino:

1- EQUIVÓCATE

No pasa nada.
De verdad, no pasa nada.

Y si pasara…¿Qué es lo peor que puede suceder si te equivocas? ¿Podrías soportarlo?
¿Hay algún paso intermedio que pueda cambiar la situación o acercarte a tu objetivo?

Parece que por querer hacerlo rápido y perfecto (tomando esos atajos que nos cuentan, y que en realidad no existen), no nos permitimos equivocarnos.

¡Hey! Que esos “fracasos” forman parte de tu éxito!!!

A demás, esas equivocaciones te harán aprender mejor y te enseñarán a tomar mejores decisiones.

Pues eso, equivócate, mucho y pronto!

 

2- PIERDE EL MIEDO AL RIDÍCULO (Y AL QUE HABLEN DE TI)

Otro aspecto que congela nuestras decisiones es el “y qué van a pensar”.

Por querer dar una imagen ideal, ser un icono, por no defraudar a otras personas que estimas… ahí sigues, hundiéndote en el lodo.

Si esta situación te frena en tus decisiones, hazlo poquito a poco.

Coméntaselo a personas que han pasado por situaciones similares. Después prueba a compartirlo con personas con las que tengas GRAN confianza.

Pero especialmente trata de conectarte con tu motivación más profunda, que es tu motor y fuerza para tomar esa decisión y seguir tu impulso interno.

Cuanto más fuerte sea esa conexión contigo mismo, más fácil será permanecer inmutable ante las opiniones de los demás.

 

3- TOMA DISTANCIA DEL LUGAR Y LAS PERSONAS IMPLICADAS

A veces tomar una decisión drástica puede ser algo tremendo y que se forme un torbellino en tu vida y alrededor difícil de manejar.

Ok, toma distancia, toma un pequeño paso, una pequeña decisión en esta nueva dirección.  Alejarte del lugar, de las personas implicadas, del proyecto en cuestión…

Unas “vacaciones” pueden ser de gran ayuda.

Tomar otra perspectiva, ver la situación desde otro ángulo.

En ese espacio podrás pensar mejor, sentir mejor, incluso olvidarte del asunto para luego retomarlo con más fuerza y determinación.

 

4- PIDE AYUDA

A veces necesitamos ayuda de otras personas que han pasado por algo similar.

Aunque cada persona es un mundo aparte, con unas circunstancias únicas y particulares, quizá la experiencia de otras personas puedan servirte de inspiración.

No porque vayas a hacer lo mismo (recuerda, sus circunstancias y las tuyas probablemente no sean las mismas), pero fíjate en los valores más profundos que será lo que te inspire: la valentía con la que se armó para tomar esa decisión, la determinación en hacer lo que sentía profundamente, la persistencia en el proceso. Incluso el proceso que hizo esta persona, quizá también te dé más claridad en los pasos que debas dar para tu propia decisión.

Pero hay otro tipo de ayuda más potente y sutil: pedirle ayuda al Universo.

Aquí sale mi vena mística, pero doy fe de ello. Día tras día compruebo que así funciona.

A veces yo misma no siento claridad, ni fuerzas. Sé que debo tomar una decisión y me siento perdida.

Aparece el miedo, la incertidumbre, la mente me martillea poniéndome en situaciones de miedo, casi de vértigo… ¿¡¿Y qué va a ser de mí si lo hago?!?

La realidad es que, si no me arriesgo, todo seguirá igual. Y esta situación NECESITO cambiarla.

Así que lanzo mi grito al cielo. Pido ayuda, pido al Universo para que me dé sabiduría para tomar la decisión correcta, le pido fuerza para pasar a la acción, y le pido que me llene de amor para aceptar y respetar lo que suceda por el camino.

Y comienzo a actuar… y la “magia” comienza a suceder.

Quizá al principio no comprenda qué o cómo, pero presto atención a cada paso, especialmente a CÓMO ME SIENTO dando cada uno de esos pasos.

Y esto me lleva al siguiente punto, probablemente el más importante:

 

5- CONÉCTATE CON TU CORAZÓN, CON TUS ENTRAÑAS, Y SIENTE QUE LO QUE VAS A HACER, TE DA UNA SENSACIÓN DE PAZ, ALEGRÍA, LIGEREZA O EXPANSIÓN

De manera innata tenemos una sabiduría que nos guía.

Claro, nos guía cuando la escuchamos. Si no le prestamos atención, acabará por callarse.

Y esa guía se siente especialmente en el corazón y en las entrañas.

Cuando sientes que se encoge, que pesa, que “se te corta la digestión” o una presión en el corazón importante, es señal de que algo no va bien.

Y por el contrario, cuando sientes una sensación de ligereza, de expansión, de alegría, de motivación,… esto es señal de que es la decisión adecuada, que estás dando el paso correcto. Que vas por buen camino.

Puede que siga el miedo o el vértigo en tu mente, especialmente si es una decisión importante y/o arriesgada, pero internamente sabrás que es la decisión adecuada.

Para escuchar esta guía interior debes aprender a aquietar la mente y las emociones. En esa quietud podrás escuchar y seguir mucho mejor toda esa sabiduría y guía innata en ti.

Quizá necesites desarrollarla, entrenarla. Quizá te lleve un tiempo. Pero, que sepas, que ahí está. Toda tuya y a tu disposición.

En estos días tan frenéticos, tan intensos y de cambios tan rápidos y profundos, estos 5 aspectos nos podrán ayudar a seguir avanzando, y en la dirección adecuada.

 

Y ahora me gustaría saber de ti,

  • ¿Resuenas con alguno de estos pasos?
  • ¿Estás viviendo una situación en la que puedas aplicar alguno de ellos? ¿Cuál aplicarías ya mismo?

Deja aquí abajo tu comentario, me encantaría conectar contigo a estos niveles y acompañarte en lo que pueda, en tu proceso.

 

Un fuerte abrazo, lleno de fuerza, determinación y amor,
Arati

Leave a Reply

Your email address will not be published.